sábado, 24 de diciembre de 2005
Una Señora quería comprar un loro, va a la tienda de mascotas y el joven que la atiende le comenta que sólo tiene un loro pero que este había pertenecido a una señora que tenía un burdel, por lo cual su vocabulario era altamente fuera de serie. A la señora no le importó y dijo que lo educaría nuevamente.
Llega a su casa y destapa la jaula y el loro comienza:
"Nueva casa, nueva madame".
La señora suelta una carcajada y espera ansiosa a que de la escuela vuelvan sus hijas.
El loro al verlas dice: "Nueva Casa, Nueva Madame, Nuevas Putas" Las hijas no pueden contener la risa y esperan a que su papá Alberto llegue para que vea al loro.
Llega el papá a la hora de la comida y el loro dice: "¡¡¡Nueva Casa, nueva Madame, Nuevas Putas, pero los Mismos Clientes... Hola Berto!!!"