viernes, 30 de diciembre de 2005
En un Hospital había un paciente gravemente enfermo.
Los familiares se habían reunido en la sala de espera y, por fin, entró un médico, cansado y apesadumbrado.
- Siento ser portador de malas noticias, dijo, mirando las caras preocupadas. La única esperanza para vuestro familiar consiste en un transplante de cerebro. Es algo experimental y arriesgado y económicamente caro o barato.
Los familiares permanecieron sentados, escuchando las graves noticias. Al cabo de un rato, uno preguntó:
- Pero, ¿cuánto cuesta un cerebro?
- Depende, respondió el médico. 5.000 euros un cerebro de hombre; y 200 euros uno de mujer.
Se produjo un largo momento de silencio, mientras los hombres de la sala intentaban no reírse y evitaban mirar a las mujeres a los ojos, aunque alguno sonreía.
Al final, la curiosidad le llevó a uno de ellos a preguntar:
- Doctor, ¿a qué se debe la diferencia de precios?
El médico sonrió ante una pregunta tan inocente y contestó:
- Es sólo una lógica política de precios. Hemos tenido que bajar los precios de los cerebros femeninos porque éstos son los únicos que están usados"....