sábado, 28 de enero de 2006
El director general de un banco se preocupaba por un
joven director estrella que después de un periodo de
trabajar junto a él, sin parar nunca ni para
almorzar empieza a ausentarse al mediodía.
Entonces el director general llama al detective
privado del banco y le dice:
"Siga a López una semana entera, no vaya a ser que
ande en algo malo o sucio".
El detective cumple con el cometido, vuelve e informa:
"López sale normalmente al mediodía, toma su coche, va
a su casa a almorzar luego le hace el amor a su mujer,
se fuma uno de sus excelentes habanos y vuelve a
trabajar".
Responde el director: "¡Ah, bueno, menos mal, no hay
nada malo en todo eso!"
Luego el detective pregunta: "¿Puedo tutearlo,
señor?".
Sorprendido, el director responde: "Sí, cómo no".
Y el detective dice:
"Te repito: López sale normalmente al mediodía, toma
tu coche, va a tu casa a almorzar luego le hace el
amor a tu mujer, se fuma uno de tus excelentes habanos
y vuelve a trabajar."